El sin sentido, o el no sentido per se:

Hoy recorriendo el típico camino hacia mi hogar, entre palacios de concreto, cordilleras aborregadas y un hacinado transporte público, tuve la idea de redactar el presente y básico ensayo, no porque creyera que soy un gran escritor y que el mundo, por consiguiente, no deba perderse de mi concienzuda reflexión, no, esto desgraciadamente no es así. La verdadera razón detrás de la producción escrita que he de hacer, es lo determinado que estoy frente a este tema. He debatido con variadas gentes, pero nadie, nadie, logra mermar mi posición teórica, no es que sea alguien resiliente, reacio a cambiar de parecer, es más, me siento alguien lúcido y muy disponible a las transformaciones intelectuales, sintiendo incluso un placer culposo al lograrlas. esta cosa última ensalza más aún mi determinación, realizare esta argumentación con convicción infinita en que lo que creo es lo racional, tomando la realidad por el pelo y dejando que la locura se acerque mucho, demasiado, a lo que creemos axiomas del dia a dia.

Dicho lo dicho, empezaré. Primeramente imaginemos una bella mujer, esa fémina debe ser hermosa a la vista, no solo en forma corporal, sino también en su expresión facial, su cara debe expresar ternura en demasía, su voz debe lograr en cada uno de nosotros el regocijo extremo, su sola presencia no puede si no dejarnos con las ganas de un “quedate porfavor”, esta mujer la llamaremos Sabina, ya que lo que haremos con ella tendrá cierta similitud con el mítico y conocido rapto de las sabinas. A esta mujer ahora toca hacerle unos retoques, no físicos, la dejaremos tal como está, los retoques deben hacerse a nuestra forma de darle forma a ella, saquemos, bueno, intentemos sacar de nuestra mente todo lo que no sea real en esa mujer, con real me refiero a lo que escape del plano físico, lo ajeno a nuestra mente, es decir, ver la realidad misma sin intervención de nuestras mentes. Si logramos hacer lo que recientemente he expuesto, podremos dar a Sabina una visión perfecta y colindante con la realidad: ella, no es más que un conjunto de átomos que forman a lo que llamamos Sabina. Sabina fue raptada, no físicamente, sino que sufrió un rapto más profundo, el rapto a su identidad.

Lo dicho anteriormente no es la tesis principal del ensayo, Sabina no expresa íntegramente lo que quiero compartirles. Sin más demora lo afirmare: la realidad no tiene sentido per se, la realidad misma no es nada racional, la racionalidad es dada por lo humano, lo humano crea el sentido, el sentido no puede ser concebido sin el ser pensante.

Esta tesis no es refutable, a menos que creamos en algo superior que hace que la materia, tenga una función, ya sea que ella misma se la dé o que otro ente lo haga, cosa que creo es poco probable y si es asi, dudo que algun dia lo podamos saber.

Aferrandome a todo lo dicho, seguiré. El mundo está impregnado por la reflexión y el razonamiento, todo se a contaminado, todo lo que es materia, puede tener un sentido, pero, recordémoslo, ajeno a ella misma. No es que crea que lo anterior sea novedoso, la cuestión es que para muchos las cosas tienen sentido por sí mismas, tan solo pensemos en la repetida y extenuante búsqueda del sentido de la vida, como si ese sentido estuviera predefinido, algo que supere al yo puede darle forma y razón a mi existir. A todo esto es con lo que protesto, no debemos creer estas perogrulladas sin base, no debemos seguir pensando de maneras tan superfluas y desganadas, en definitiva, no nos quedemos con lo primero que escuchemos.

Espero que algún dichoso dia pueda cambiar de punto de vista, esta forma de ver el mundo puede matarte, creer que nada tiene sentido, es capaz de cansarte, dejarte sin objetivos ni motivación en este mundo, por ello además de demostrar el absurdo dentro de la existencia, pretendo dar una forma de afrontar esta (para mi) irrefutable realidad. la forma sería primero aceptando lo que ya he dicho, dado que sin ese paso no debería existir razón primera para seguir mi recomendación, segundo no debes desmotivarte, saber que nada tiene un sentido intrínseco no debe significar necesariamente que nada tiene sentido para ti, es allí donde debes actuar para no caer en la locura, el sentido ya no es dado por las cosas, por ende ahora debes aceptar que el sentido a de ser dado por ti, es esa nuestra razón de seguir, nosotros mismos mantendremos la motivación y los objetivos mediante lo que deseemos que sea nuestra razón de vivir, en pocas palabras, si no caer en el absurdo es lo que quieres, debes luchar contra él, créanme, la lucha contra el absurdo debe ser el sentido del vivir.

La verdad, no se como concluir, no deseo repetir las ideas centrales, menos quiero plantear preguntas abiertas, dada mi libertad para escribir terminare con la siguiente aseveración: lo que digo no es base para el vivir, el sin sentido no tiene necesariamente que limitarnos, no dejemos finalmente que esta forma de razonar de carácter irrisorio acabe con la felicidad de alguien, pues mi sentido, es la felicidad, pues sin felicidad ¿quién tendría ganas de seguir aquí?.

PD: Perdonen mi hipocresía.




Comentarios

Entradas populares de este blog

La mujer en la Atenas clásica

Poema: Lides Variadas